Como Colsteel, 586 empresas más tienen
hoy su crédito empresarial con COMFENALCO Antioquia. En 2007 la Caja prestó a
microempresas 1.271 millones de pesos, generando dentro de otros objetivos,
empleo y desarrollo para los colombianos.
Cuando César Alexánder Toro Suárez, un
administrador de empresas de 28 años, y cuatro socios más con experiencia en el
sector metalmecánico encontraron en el año 2004 que la línea de cocinas
industriales era una oportunidad de negocio, emprendieron la creación de su
propia empresa. Iniciaron formalmente con tres trabajadores la empresa
Colsteel, especialista en el diseño, fabricación y mantenimiento de equipos en
acero inoxidable para diversas aplicaciones institucionales.
“Ha sido un esfuerzo difícil pero
gratificante, lo más duro fue el comienzo: ganarse la credibilidad de
proveedores, clientes y el sector financiero, que no creían en las empresas del
ramo. Luego de un arduo trabajo se ha generado confianza y se han superado
expectativas entregando un producto de calidad”, explica César Alexánder.
En el 2005, en pleno proceso de
consolidación, la información sobre el crédito empresarial de COMFENALCO
Antioquia les vino como anillo al dedo. Cumplían con todas las condiciones para
aspirar a una oportunidad, eran afiliados, estaban a paz y salvo con el pago de
aportes parafiscales y Seguridad Social, ya tenían más de un año en el mercado
y su objetivo era generar empleo.
“Necesitábamos capital de trabajo para
materias primas y el crédito por 15
millones de pesos de COMFENALCO ofrecía tasas de interés muy bajas, y la
condonación de un porcentaje de la deuda
por nuevos empleos. Este fue el apoyo financiero que le dio el impulso a
la empresa. Hoy tenemos 25 trabajadores, 17 en producción y 8 en las áreas administrativa y comercial”,
dice con orgullo César Toro.
Una razón de éxito
Para Diana Ginge Rojas, Jefe de Crédito
de COMFENALCO Antioquia, el crédito
empresarial es efectivo cuando se destina para lo que se solicitó; el
empresario está en capacidad de pagar las cuotas y puede incrementar las ventas
y aumentar el flujo de caja. Después del desembolso se realiza una visita
postcrédito para verificar su destinación.
“Hemos encontrado que el 85% de estos
créditos se utiliza para capital de trabajo (materias primas, mercancía
-aprovechando descuentos comerciales- y ofertas) y el 15% restante para la
compra de activos fijos (maquinaria, equipos) o reestructurar obligaciones con
otras entidades. El nicho de COMFENALCO son las empresas que han dado un paso
más allá del faminegocio”, explica la empleada de esta Caja de
Compensación.
Los usuarios de este crédito son dueños
de todo tipo de empresas, normalmente cónyuges o hermanos, que conocen los beneficios de estar afiliados a una Caja de
Compensación y buscan una línea de crédito con una baja tasa de interés.
“Existe además entre los pequeños empresarios una cultura de pago, cumplir con
el crédito empresarial es acceder con facilidad al sector financiero”, anota
Diana Ginge.
Así que la próxima vez que esté pensando
en obtener un crédito, haga como César Alexánder, quien gracias a COMFENALCO
Antioquia, logró con sus socios y una planta de trabajadores que crece cada
día, constituir una empresa competitiva y rentable (las ventas han aumentado un 90% desde el
2005 cuando tomaron el crédito). En sus propias palabras: “Lo más gratificante
es que hemos podido generar empleo, brindar bienestar y constituir una empresa
responsable socialmente”.
Para la condonación de hasta el 50% de la
deuda, los trabajadores deben ser vinculados por lo menos 8 meses y no podrán
devengar más de 3 salarios mínimos legales vigentes. La condonación por cada trabajador puede
llegar a $450.000.