Tomás el deportista:
Dice la mamá de Tomás que con sólo 8 meses de nacido, este bebé comenzó a dar sus primeros pasos. Cualquier día decidió soltarse de las paredes y prácticamente empezó a correr.
Luego comenzó a lanzar todo como si se tratara de un balón y afianzó su equilibrio montándose en sillas, mesas, barandas y muros que encontraba a su paso.
Había que verlo de dos años sentado al lado de su papá los sábados a las 7 de la noche viendo fúbol y animando a los equipos mientras se comían un gran paquete de papas.
Hoy, a sus 10 años la coordinación perfecta de sus movimientos, su agilidad, velocidad y fuerza lo hacen un líder tanto en su colegio como en su barrio. Juega de todo, pero sin lugar a dudas el baloncesto es su gran pasión. Es todo un deportista.
Natalia, qué dulzura:
Le dicen “Natilla” porque es lo que más le gusta de la Navidad.
Es una niña muy alegre y nunca la verás aburrida. Tiene 8 años y cuando la veas en la calle la reconocerás de inmediato, pues le fascinan los vestidos y usar cintas de colores en su cabello. Ah y lo más importante, no sale a ningún lado si no lleva a “Felipe” un osito de peluche que desde que era bebé es su gran compañero.
Conversar con ella es maravilloso, pues se expresa perfectamente bien y maneja términos y temas que dejan asombrados a los adultos.
La Cenicienta es su historia favorita. Dice que la ha leído mil veces y pese a que la cuenta con lujo de detalles, a veces aportándole un poco a la historia, nunca cambia el final, pues para ella es perfecto.
“El príncipe la tenía que encontrar y casarse con ella. Cenicienta es muy bonita y el príncipe también. Ojala tengan muchos hijos”.
Camila, enamorada de la lectura:
Camila tiene 9 años y una personalidad desbordante.
Hace tres meses ganó el concurso de deletrear palabras en su colegio, cosa que parece normal, pero en realidad es asombroso porque lo hizo concursando con niños que están dos cursos más arriba que ella.
Tiene memoria fotográfica y puede recordar cosas increíbles como: una palabra que algún día leyó en Harry Potter, dónde guardó por última vez su mamá las tijeras y algo que le parece muy divertido, buscar todos los días las llaves de la casa, pues su papá nunca sabe dónde las deja.
A Camila le gusta hablar y hablar. Mejor dicho, nació para contar historias. La gente dice que le salen letreros hasta por las orejas.
¿Será que va a ser periodista en unos años? No tendría nada de raro.
Milena, cuidando la naturaleza:
Aprecia cada instante, cada momento y lo vive a plenitud. Desde pequeñita, mientras los niños lloraban a gritos ella estaba tranquilita, observando... Donde la pusiéramos y con quien la dejáramos ella siempre estaba bien. Siempre tenía una sonrisa en su rostro.
Hoy, su mayor deseo es que todos cuidemos los animales, las plantas, las flores, el agua… es todo corazón, eso si, no permite que nadie maltrate la naturaleza. En la casa siempre está pendiente de reciclar los residuos y en el colegio, le enseña a sus compañeras en qué papelera depositar los residuos con base en su clasificación y si son reciclables o no.
Su herbario, que es un librito como un diario y además su objeto más preciado, allí guarda todas las flores y plantas que le gustan. Ya secas las pega y les agrega toda la información que encuentra en los libros y en internet.

Miguel, hasta donde llegue tu imaginación:
Es un narrador innato, todo tiene una explicación, para todo hay una historia. Está en clases de teatro, cada año interpreta un papel diferente: de bueno, de malo, de héroe, de caballero, de niño, de adulto. Su imaginación no tiene límites.
La gente dice que en la vida no se va varar por nada. Es recursivo y creativo. Su vecino, el ingeniero vive aterrado, dice que sabe mucho de electrónica y que seguramente se dedicará a eso en su vida.
Desde pequeño colecciona superhéroes, está enterado de lo último en videojuegos y no se pierde ni una sola película de los personajes de moda.
David, todo un cuento
Es nuestro primer hijo. Es muy creativo. Desde pequeño nos preguntaba y por qué esto y lo otro papás. Era incansable y aún continúa así. Es todo un explorador.
¡Claro! y desde los 5 años está en scout de su colegio. Es el líder de su grupo y siempre los saca de problemas, cuentan sus amigos. Como siempre lleva linterna, cobija, almohadas, ropa y botas, por si a alguien se olvida…todos lo quieren mucho. Es muy precavido y es un niño muy servicial.
A mi siempre me está ayudando en la cocina y a su papi con las cosas de las casa… un arreglito por aquí y otro por allá. Y es cierto, mi hijo desbarata hasta un balín, por eso le digo Dalín.