Llegamos a un lugar súper caliente. Se llama Urabá. Mi mamá me dice que es donde siembran los bananos, que delicia. Cuando llegamos al Parque fue muy emocionante, estaba lleno de niños y niñas con sus papás. Lo mejor es que todo los pequeños estábamos en una piscina que tiene unos chorrito de agua y mientras todos corríamos nos caía agua. Muy gracioso. Me pareció súper rico porque hacía mucho calor.
Mientras mis papás descansaban en la piscina de grandes y nadaban, yo jugaba con muchos niños. Nos salíamos de la piscina, jugábamos a tirarnos agua, a pasarnos la pelota y nos reímos mucho con los recreacionistas. Son muy queridos y nos hicieron divertir muchísimo.
Como tenía un poquito de hambre fui con mi mamá al restaurante y pedí una limonada para la sed y unas galletitas. Pues mi papi me dijo que no me llenara con mecato que ya íbamos a almorzar todos juntos. Había una comida deliciosa.
Pasamos muy rico ese día. Me encanta salir con mis papás, los quiero mucho y a ellos les gusta jugar todos los juegos conmigo.
