Listo para mi clase de tenis de campo. Empezamos a darle
vueltas a la cancha para calentar y luego brincamos, mientras que el profe
cuenta 1, 2, 3, 4, 5… Cuando terminamos hacemos la fila y empezamos a hacer
saques. Mientras le tiramos la pelota al profesor y él nos la responde. Es muy
entretenido, tenemos que correr mucho y estar muy atentos para no peder el
puesto.
En todas las clases aprendo algo nuevo. Algunas veces y es
lo que más me gusta, hacemos campeonatos entre los compañeritos de clase. Nos
dividimos en dos equipos y empezamos a jugar. El profe es el árbitro y mientras
nos enseña lo que debemos hacer y no debemos hacer.
Terminé súper cansado pero feliz porque practiqué mi deporte
favorito y el profe me felicitó. Después oí el silbido de mi papá y salí
corriendo para encontrarme con él y me tomé mi jugo de naranja para la sed,
mientras le conté cómo me fue en mi clase.
Como se estaba oscureciendo y todavía tenía que repasar para
mi examen de biología, empaqué mi raqueta y mis tenis en el morral y me despedí
de mis amigos.
