
Autor: Margaret Mahy
Editorial: Norma (Colección Torre de Papel)
-¡Curioso!- dijo el papá-. No había visto antes ese camino. Siempre es que es mucho lo que uno se pierde cuando viaja siempre en auto. ¿A donde lleva este camino?
-Va al mar- dijo Miguel.
-Pero si el mar está a cincuenta kilómetros de distancia – exclamó el papá-. No puede llegar hasta el mar.
- Nos lo estamos inventado, recuerdas – dijo Miguel.
Seis cuentos en los cuales la fantasía se mezcla con la vida diaria:
- El muchacho que inventaba historias: que narraba la vida de Miguel, capaz de crear en su mente cuentos espectaculares.
- Las bailarinas zarrapastrosas del basurero, una abuela y una niña pobre que no paraban de bailar.
- El muchacho viajero y pájaro que se quedaba en casa: Sam compró un ave y su tía abuela Ángela le puso el nombre de Norton, pero Sam en su mente le puso Fernando El Águila, “el nombre más libre que se le ocurrió”.
- Guantes y jardines: en este relato se cuenta la historia de Dido , a quien antes de ir a visitar a su tío Lupín, su mamá le dice: no te quites los guantes por ningún motivo, “no queremos que piense que somos raras, ¿verdad?.
- El concierto de la fila del autobús: narra la situación de Jim. Nadie sabe por qué en el paradero de buses canta y tampoco por qué la gente se une a él.
- El diablo y el tendero de la esquina: el señor Philpoott, vendió muchas pócimas de sabiduría, coraje, fuerza y belleza a las personas que estaban en el lugar, pero de pronto sintió que la ciudad ya no era la misma, porque casi todo el mundo era perfecto.
Estas historias de Margaret Mahy privilegian la imaginación y permiten estremecer las emociones. Es un estilo rápido y delicioso que hace que siempre queramos leer todos sus cuentos.
Por: Andrés Felipe Tamayo Arias
Promotor de lectura